UN JUGUETE ROTO
A nuestro fundador se le cayó al suelo un caballito de cristal de su abuela. Recogió los pedazos, los miró a contraluz y se le ocurrió que había que aprender a hacer otro.
28 piezas. 84 combinaciones de color. Sopladas a mano, de una en una, y ninguna sale igual que la anterior.
Siete piezas sueltas y siete huecos de línea discontinua. Arrastra una pieza encima de su hueco y encajará sola. Si la sueltas donde no toca, vuelve rebotando al montón: sabe dónde vive.
El vidrio no admite arreglos: o sale a la primera o vuelve al horno hecho pedazos. Cada pieza pasa entera por las manos de una sola persona, desde la caña hasta el recocido. Esa es, básicamente, la gracia.
Sin cuadrículas ni filtros: una vitrina con las 12 de siempre. Recórrela bajando y toca la pieza que te llame la atención.
12 piezas, y en la estantería esperan 16 más. Nada de relleno: si no salió entera del recocido, no está aquí.
El color se aplica con el vidrio al rojo, así que cada pieza sale en tres combinaciones y ninguna admite una cuarta. Pulsa una ficha y la web entera cambia con ella.
Horno de verdad: enciéndelo, elige molde y color, y dale al botón verde. La gota sale al rojo, el molde la cierra, el color entra en caliente y la pieza se va al recocido. Luego puedes guardarla en tu caja.
Aquí sí puedes lanzarlas. Coge cualquier cosa y suéltala en movimiento: pesa, rebota y choca con las demás. En la vitrina, ni se te ocurra.
Viven dentro del horno, en las cajas de embalar y, si te acercas demasiado, un poco más a la izquierda de donde estaban.
Esto no es una declaración de intenciones. Son cinco viñetas, en orden, sobre cómo un caballito de cristal roto acabó siendo once personas y un horno encendido.
A nuestro fundador se le cayó al suelo un caballito de cristal de su abuela. Recogió los pedazos, los miró a contraluz y se le ocurrió que había que aprender a hacer otro.
Un horno de segunda mano en un garaje y dos mil intentos fallidos. La primera regla de la casa: si se raja al enfriar, el fallo no es del vidrio, es tuyo.
ROBO salió en una caja de cartón marrón con la cara puesta a mano, punto a punto. Cuatrocientas piezas. Se agotaron en un fin de semana.
Dejamos de preguntarnos de qué color debía ser una pieza y empezamos a preguntarnos cuántos colores aguanta el vidrio antes de enturbiarse.
Once personas, un horno encendido todo el año y una cantidad poco razonable de piezas que no llegaron a la estantería. Seguimos rompiendo cosas para ver por dónde rompen.
Esa es toda la instrucción. No hay un segundo párrafo.
28 piezas y todas las cajas se abren. Levanta la tapa, gira la pieza, elige color y métela en tu caja. Sale en 48 horas, envuelta a mano por quien la sopló.
Todo lo que sale del horno, en una sola pared.
Vidrio macizo · Soplado en molde
Alas estiradas a mano · Al soplete
Burbuja atrapada en el morro · Soplado a caña
Brazo unido en frío · Vidrio macizo
Enganche imantado · Soplado en molde
Cúpula de cristal óptico · Doble capa
Rojo de selenio · Color en caliente
Ventanillas esmeriladas · Soplado en molde
Ruedas macizas · Vidrio macizo
Casco de dos capas · Sobrecapa
Rotor de hilo estirado · Al soplete
Ojos de buey pulidos · Vidrio macizo
Cuatro cuerpos imantados · Soplado en molde
Placas aplicadas en caliente · Al soplete
Crin de cañas fundidas · Murrina
Alas de vidrio estirado · Al soplete
Esmerilado entero · Vidrio satinado
Una sola gota · Vidrio macizo
Fachada abierta · Placas fundidas
Torres sopladas aparte · Soplado a caña
Encimera maciza · Placas fundidas
Aro de una sola pieza · Soplado a caña
Matraz soplado a caña · Borosilicato
Rizo de una sola caña · Vidrio estirado
Aros con base imantada · Vidrio macizo
Siete vueltas sin molde · Al soplete
Gajos tallados a la rueda · Tallado en frío
Bocina con pan de oro · Soplado en molde
ENVÍO GRATIS DESDE 70 € · CAJA ACOLCHADA Y SEGURO DE ROTURA · 30 DÍAS PARA DEVOLVER · NO ES UN JUGUETE: NO APTO PARA MENORES DE 14 AÑOS